martes, 26 de mayo de 2009

“Arte e imaginación”

Nuestro cerebro es poseedor de una gran plasticidad. A manera de “huellas” se imprimen en él nuestras experiencias. Pero además de esa función (mantener experiencias y reavivarlas) posee otra: la función creadora o combinadora. Por lo tanto el cerebro es un órgano combinador, creador, capaz de reelaborar y crear con elementos de experiencias pasadas.

Llamamos actividad creadora a toda actividad humana creadora de algo nuevo. Dicha actividad hace del hombre un ser proyectado hacia el futuro, que contribuye a crear a la vez que modifica su presente.

Vulgarmente pensamos que la creación es privativa de genios, talentos, autores de grandes obras de arte, descubrimientos, etc.

Pero en la vida diaria existen elementos necesarios para crear.

Donde hay un ser humano que imagina, combina, modifica, hay actividad creadora y gracias a los aportes de creaciones individuales puede existir la creación colectiva.

Los procesos creadores se manifiestan y pueden ser observados desde la más tierna infancia.

Fomentar la capacidad creadora en los niños es muy importante para su desarrollo y madurez.

Los procesos mencionados pueden verse en sus juegos con mucha frecuencia.

No se limitan a recordar experiencias vividas cuando juegan, sino que las reelaboran entre si, construyendo realidades nuevas acordes a sus necesidades.


Entonces, las bases de la creación residen en la facultad de componer, construir, combinando lo antiguo con lo nuevo y utilizando la imaginación.


de: "EL ARTE Y LA IMAGINACION EN LA INFANCIA"
VIGOTSKY, L.S.